Contexto
En el año 2025 celebraremos el III Foro de Reflexión Interdenominacional que tendrá como título Iglesias Evangélicas: espacios seguros y libres de violencia contra la mujer y la infancia.
Las estadísticas muestran que la violencia contra la mujer y la infancia es un problema en nuestra sociedad que genera preocupación, debate y polémica social.
Es preocupante que, en el año 2023, se contabilizaran en España hasta 36.582[1] mujeres víctimas de violencia de género, respecto de las que se ha llegado a adoptar una orden de protección o medida cautelar. En ese mismo año 58[2] mujeres fueron asesinadas por sus parejas o exparejas, una cifra que se mantiene constante, repitiéndose o incluso aumentando cada año desde el 2003, año en el que se empezaron a registrar datos. Esta dura realidad afecta también a los hijos. Se cuantifica que al menos 416 niños han perdido a su madre a manos de la pareja o expareja de esta desde el 2013.
Es preocupante también que España tenga el primer puesto en Europa y tercero en el mundo en el consumo de prostitución, moviendo este negocio millones de euros cada día y suponiendo, según los expertos, el 0,35% de PIB a costa de mujeres que, en la gran mayoría de los casos, son explotadas o víctimas de trata.
Las iglesias y entidades evangélicas especializadas en la lucha contra la violencia[3] contra la mujer y las niñas, nos advierten de que esta violencia es un problema importante, arraigado en nuestra cultura, en todos los espacios y contextos sociales y también presente en las comunidades de fe. Nos señalan que necesitamos trabajar para prevenir esta violencia en nuestras iglesias y congregaciones a fin de que sean espacios aún más seguros, libres de violencia, y eficaces agentes de impacto y transformación en la sociedad. Los pastores y líderes evangélicos también muestran una preocupación al respecto y señalan la necesidad de recibir información y formación para saber cómo abordar estas complejas situaciones.
Este foro se organiza en respuesta a este reclamo y advertencia, y a la vista de preocupantes noticias sobre abusos producidos en algunas iglesias que, aunque son puntuales y en absoluto representativas de la comunidad evangélica, de sus creencias y sus prácticas, producen un sufrimiento insoportable en las víctimas y sus familiares, y un daño grave e injusto al testimonio protestante en nuestro país. La iglesia no puede permanecer impasible ni al margen de los problemas que la rodean, y ha de posicionarse de manera clara en contra de todo tipo de violencia, especialmente de la que se ejerce contra las personas más vulnerables, entre ellas, las mujeres y los niños. Los cristianos evangélicos creemos que la violencia ejercida contra la mujer supone un ataque a la dignidad de la misma, que ha sido creada a imagen y semejanza de Dios, con valor y con propósito, al igual que el hombre. La denominada violencia de género es contraria al Evangelio. Estamos llamados a ser sal y luz, llamados a trabajar para extender el reino de Dios en la tierra, reino que se manifiesta a través de la transformación individual, familiar, eclesial y social.
[1] INE. (2024). Víctimas (con orden de protección o medidas cautelares) según edad y lugar de nacimiento año 2023, Madrid: Instituto Nacional de Estadística
[2] Ministerio de Igualdad. (2024) Estadística de Víctimas Mortales por Violencia de Género. Madrid: Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género. Ministerio de Igualdad.
[3] Entidades tales como Diaconía, Nueva Vida, Fiet Gratia, Amar Dragoste, Aperfosa, A21 España, la comisión de mujer de la Alianza Evangélica Española. Son entidades evangélicas o de trasfondo evangélico, que están realizando un reconocido trabajo de vanguardia, entre otros temas, en la lucha contra la trata con fines de explotación sexual de mujeres y niñas, en colaboración con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
