La crisis migratoria que vive Ceuta desde el pasado 30 de julio, cuando decenas de miles de personas cruzaron los pasos fronterizos desde Marruecos de forma irregular, ha movilizado la oración del pueblo evangélico en España. Desde FEREDE, hemos dedicado un boletín especial de oración a la situación en la ciudad autónoma, con peticiones concretas recabadas tras contactar directamente con las iglesias evangélicas sobre el terreno.
La iniciativa nace de la preocupación de la comunidad evangélica por lo que viven los creyentes en Ceuta. Tras interesarse por su situación, se trasladó a FEREDE las necesidades y peticiones de oración de quienes afrontan la crisis en primera persona. La comunicación, enviada el pasado sábado a las iglesias suscritas, busca que los creyentes evangélicos en la península puedan unirse en oración y en apoyo a sus hermanos ceutíes, algo que muchos ya venían demandando.
Una ciudad que afronta la incertidumbre
La entrada irregular de decenas de miles de personas desde Marruecos a través de los pasos fronterizos de Marruecos ha alterado la vida, la tranquilidad y la convivencia en una ciudad tradicionalmente integradora y pacífica. Más de un mes después, la incertidumbre, el temor y la impaciencia marcan el día a día de los ceutíes, mientras los migrantes, muchos de ellos mujeres y niños en situación de extrema vulnerabilidad, afrontan una realidad de precariedad que dista mucho de las expectativas con que arriesgaron sus vidas en un éxodo doloroso. La capacidad de respuesta de las administraciones del Estado, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y las ONG se ha visto desbordada, y la crisis ha añadido tensión a una situación política y social ya crispada en España y entre los vecinos europeos.
La presión migratoria desde países del Sur global hacia Europa es un problema grave y complejo, presente de forma prioritaria en las agendas electorales y los debates políticos de numerosos países. La comunidad evangélica es consciente de esa complejidad, pero entiende que su primer deber ante el sufrimiento de personas y familias vulnerables es elevar la oración a Dios pidiendo su auxilio, acompañar a las víctimas con empatía cristiana y asistirlas con ayuda práctica en la medida de las posibilidades de cada congregación. Víctimas son, en este caso, tanto las personas migrantes como los propios vecinos de Ceuta que sufren las consecuencias directas de esta crisis humanitaria.
Motivos de oración desde Ceuta
Las peticiones recogidas piden oración por la pronta recuperación de la normalidad en la ciudad, para que Ceuta pueda recuperar la tranquilidad y la convivencia en sus calles sin nuevos episodios de tensión ni de violencia. Piden también sabiduría, justicia, prudencia y compasión para las autoridades implicadas, desde el Gobierno de España y el Gobierno de Ceuta hasta las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y el conjunto de instituciones con responsabilidad en la gestión de la crisis.
En el plano diplomático, se pide que frente a las tensiones y discrepancias entre España, Europa y Marruecos prevalezcan el diálogo, la responsabilidad y la paz. En lo que respecta a la convivencia entre los ceutíes, la oración es para que el dolor, el cansancio y la preocupación no den lugar al prejuicio, al odio, al enfrentamiento ni a la división, y para que la ciudad no pierda su humanidad, su respeto ni su capacidad de acogida e integración.
Las dos últimas peticiones se dirigen al corazón de la vida de fe en la ciudad. Se pide que las iglesias evangélicas en Ceuta puedan ser luz en medio de la situación: congregaciones que oran, sirven, acompañan, consuelan, pacifican y anuncian el evangelio, y cuyos miembros actúen desde la fe y no desde el miedo. Se pide también protección espiritual para los creyentes, sus familias y sus congregaciones frente al temor, la ansiedad, la desinformación y la división, con el deseo de que permanezcan unidos y firmes en Cristo. La comunicación se cierra con el versículo de Jeremías 29:7, en el que el profeta insta a buscar la paz de la ciudad y a rogar por ella al Señor.