
(Redacción, 10/07/2025) Hemos enviado una carta a la directora general de Libertad Religiosa, Mercedes Murillo, en la que expresamos nuestra profunda preocupación por la proposición de ley que busca modificar el Código Penal para penalizar las denominadas “terapias de conversión”.
El proyecto legislativo, presentado y admitido para su tramitación parlamentaria, pretende castigar penalmente toda práctica orientada a modificar la orientación sexual, identidad o expresión de género. Sin embargo, alertamos que, en su forma actual, la propuesta podría criminalizar actividades religiosas legítimas como la oración, el acompañamiento espiritual o el asesoramiento pastoral ofrecido de manera voluntaria.
“Compartimos la condena a toda práctica coercitiva o degradante, pero consideramos inaceptable que se confunda ese tipo de intervenciones con formas libres de acompañamiento espiritual”, señala Carolina Bueno, nuestra secretaria ejecutiva y representante legal.
Insistimos en que en nuestras iglesias no se practican terapias destinadas a cambiar la orientación sexual de las personas, pero defendemos el derecho de toda persona a recibir acompañamiento espiritual voluntario, de acuerdo con su fe.
Trabajaremos activamente para evitar que la propuesta legislativa salga adelante. Y, en caso de que se mantenga la tramitación parlamentaria, exigiremos que el texto sea redactado con el máximo rigor legal, de manera que se limite exclusivamente a conductas que impliquen tortura o daño físico o psicológico, y que no se criminalicen expresiones legítimas de fe ni el acompañamiento espiritual voluntario.
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Fuente: FEREDE (RRSS)