Misión Evangélica Urbana sigue con su misión de ayudar a las personas desfavorecidas y predicar el evangelio.

Desde la Consejería de Acción Social de FEREDE, se visitaron las instalaciones de Misión Evangélica Urbana situadas en el céntrico barrio de Lavapiés en Madrid.
En esta visita, pudimos acompañar a las personas que sirven en Misión Urbana en el reparto de alimentos a personas y familias en situación de exclusión social.
“Nos llegan muchas personas derivadas de los servicios sociales del ayuntamiento que no pueden acceder a ninguna ayuda por diferentes circunstancias” nos cuenta Julia Gil, una de las responsables del centro.
Aparte de alimentos, les ofrecen un café mientras hablan personalmente con cada persona y les comparten alimento espiritual y un devocional para que lean.
“Desde Misión Urbana queremos acercar el evangelio a todas las personas, por ello siempre cada actividad está enfocada en mostrar el amor de Jesús” comenta Daniel Urrutia, presidente de la entidad.
Aparte del reparto de alimentos, semanalmente se realizan clases de inglés, un estudio bíblico de mujeres, un taller de costura, y un estudio bíblico siguiendo la serie de televisión The Chosen.
“El estudio de The Chosen está siendo un éxito, tanto que el último episodio de la primera temporada lo tuvimos que ver en una sala de cine de 50 asientos para caber todos, aunque por falta de personas voluntarias estamos teniendo dificultades para comenzar la segunda temporada” cuenta Sully Mora, otra de las responsables del centro de Lavapiés.

Y es que, aparte del centro de Lavapiés, cuentan con otro centro en el barrio de San Blas, donde ayudan específicamente a mujeres con hijos/as de 0 a 3 años, en un proyecto a favor de la maternidad.
Uno de los desafíos diarios a los que se enfrenta Misión Urbana es el mantener y aumentar los servicios que ofrecen a la población.
“Hemos comenzado un proyecto de atención a la higiene, por el que ayudamos a personas sin hogar y sin recursos a conseguir una ducha caliente, productos necesarios para el aseo y cuidado corporal y lavado de ropa, con el objetivo de que puedan tener oportunidades a la hora de la búsqueda de empleo y de encontrar un techo. También, colaboramos con iglesias para que acudan a roperos para poder tener ropa disponible y en buen estado. Pero no sabemos si vamos a poder continuar con el proyecto” dice Julia.
“Necesitamos apoyo en oración, para que Dios nos guíe en este ministerio, apoyo voluntario, pues son las personas voluntarias la fuerza que impulsa a Misión Urbana a desarrollar sus actividades, y apoyo económico, pues todo el presupuesto viene de donaciones particulares y de iglesias, por lo que dependemos de la sensibilidad y corazón de las personas hacia la labor que realizamos.” Finaliza Daniel.
En 2026, Misión Evangélica Urbana cumplirá 40 años de acción social en la Comunidad de Madrid, donde según el último informe AROPE 2025 (índice de pobreza y exclusión social), el 20,9% de la población madrileña vive en riesgo de pobreza y exclusión social.
Misión Urbana actualmente atiende con alimentos y ropa a 300 familias en riesgo de exclusión social, y otras 50 personas son beneficiarias del resto de actividades que realizan. También, acogen 2 pequeños puntos de misión en crecimiento con el objetivo de que algún día puedan formar una iglesia.

Fuente: FEREDE